Existe una etapa llamada ancianidad, sinó nos preparamos no la vamos a alcanzar.
Enseñando a los niños, desde la pubertad, aprenden que los viejos son la Universidad. Hay que darles amor, y comprenderlos más, para que nuestros viejos, puedan vivir en páz. Escuchando a los viejos, pero con alegria, los años nos enseñan, que vamos en la fila. Con todos nuestros nietos, vamos a celebrar, éste hermoso día de la ancianidad. Hay que darles amor, y comprenderlos más, para que nuestros viejos, puedan vivir en páz.